REUNIÓN DE COHERENCIA
(orientaciones)

1. Antes de la reunión hay que echar una mirada a lo vivido durante la semana que ha transcurrido. (Por ejemplo la noche anterior). Se busca quedarse con un hecho que más haya marcado la semana.
2. En un segundo momento se toma el evangelio del Domingo siguiente y se lo lee con la finalidad de iluminar el acontecimiento seleccionado de la semana. Se puede elegir un versículo o un personaje con el cual uno se siente identificado. Y a partir de esto se hacen unas dos o tres preguntas. Es decir: ¿Qué me está preguntando el Evangelio a mí hoy, en este momento?,
3. Cuando comienza la reunión, luego de un momento de ambientación, ya sea con un canto o un salmo, se proclama en voz alta el Evangelio completo para todos.
4. Por turno cada uno de los participantes va compartiendo lo que más le llegó y cuenta brevemente qué relación tiene con lo vivido en la semana y dice las preguntas que le está haciendo ese Evangelio a él.
5. Los demás del grupo, que se supone, conocen a su compañero, le tiran otras preguntas que estén relacionadas con lo compartido, cuidando que estén en la misma onda y con el propósito de ayudarlo a ser más consciente del Evangelio en su vida. Puede ser que nadie agregue más preguntas, al principio si no hay confianza casi nadie agrega nada.
6. Luego de esto, cada uno se toma unos 20 ó 30 minutos para meditar y responder a las preguntas. Puede tomar una por una, o puede contestar todo en bloque o elegir aquella que más le pega. Se aconseja hacer todo por escrito, sabiendo que nadie más que el dueño lee su cuaderno y aquel a quien se lo quiera mostrar. No se trata de contestar tipo examen de colegio...
7. Pasado el tiempo propuesto, se vuelve al grupo y cada uno cuenta, leyendo del cuaderno, aquello en lo que siente permiso para decir a todos.
8. Los demás van tomando nota de aquellas frases o palabras más significativas mientras su compañero habla. Luego que éste terminó, en ronda le devuelven en forma de “reflejo” (como si le pusieran un espejo delante para que se vea), aquellas apreciaciones que cada uno percibe de lo escuchado, a partir de lo que tomaron nota. Con la finalidad de que cada uno reciba los reflejos y luego en oración (Él con Dios) asuma y saque conclusiones, inferencias, es decir, ¿de qué me estoy dando cuenta? ¿qué me esta diciendo Dios a través de lo que me reflejan mis compañeros?
9. Luego que han pasado todos, cada uno a partir de las inferencias que ha sacado, elabora un propósito “bien concreto” para la semana que empezará, a fin de que el “Evangelio le ayude a ser más coherente en la vida”. Luego se comparte en el grupo, los demás, pueden ayudar a que sea bien aterrizado el propósito de cada uno.
10. Se termina con un canto y es bueno que ese fin de semana se participe de la misa o celebración a fin de rezar los acontecimientos de la vida.

Estos son los pasos que seguimos cada sábado en la reunión de coherencia. Conviene que el grupo sea reducido, no más de 6 personas, porque sino se hace muy larga la reunión, se debe crear un clima de confianza entre los participantes, no hay que dilatar mucho los silencios. Aunque cada uno debe tener su tiempo.
Conviene que los pasos 1 y 2 se hagan antes de la reunión, así al venir a la reunión ya se está preparado. La Reunión dura entre dos horas y dos horas y media.

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