FUENTE: DIARIO LA LIBERTAD
FECHA: Martes 8 de Febrero de 1938 (PG. 28)
La Iglesia de “La Carrodilla” constituye para los mendocinos un motivo de legítimo orgullo. Es imposible hablar del pasado religioso de Mendoza, sin incluir en la hilación de los recuerdos la fundación y la historia de este vetusto templo que tiene más de un siglo de existencia.
La Señora Dolores López Solanilla de Arenas, descendiente de los fundadores de la Iglesia de “La Carrodilla” ha formulado para LA LIBERTAD, las interesantes declaraciones que publicamos en esta página.
SU ORIGEN: Mucho se ha hablado y mistificado, sobre el origen y benefactores que inspiraron la histórica Iglesia de La Carrodilla , y , es por ello que, conocedores y con el deseo de establecer la verdad , nos entrevistamos con la Señora Dolores López Solanilla Vda. De Arenas, domiciliada actualmente en el departamento de San Rafael(Mendoza) Avda. Mitre Nº 2550, la que accedió visiblemente emocionada, al conocer nuestra entrevista y el objeto de la misma, pues, a su memoria acudieron mil recuerdos sagrados de sus antepasados y con la prestancia que caracteriza a esta dama, nos hizo las interesantes revelaciones que damos a continuación r eferente al Santuario de “La Carrodilla”.
La distinguida dama, única sobreviviente y bisnieta del fundador, radicada en San Rafael, conserva aún en el distrito de La Carrodilla, sus bienes hereditarios que los cuida como una reliquia sagrada y querida en homenaje a sus progenitores. La Señora de Arenas, relata ampliamente épocas vividas al amparo de viejas edificaciones hoy, terrenos cultivados que los mantiene como ofrendas a tantos buenos ejemplos y virtudes ofrecidas por los autores de sus días. Gratos recuerdos traen a su memoria, y esa es la satisfacción más íntima que ella experimenta poder, orgullosamente, ostentar parte del sacrificio que sus padres le dejaran.
De estos bienes, parte de ellos ha donado a la Iglesia y piensa ampliar este desprendimiento, mediante nuevas donaciones.
En la trascripción presente, de documentos que tenemos a la vista y de las manifestaciones de la Señora Dolores López Solanilla Vda. De Arenas, lo hacemos en la forma más concisa para no cansar al lector.
Como miembro de la familia y haber sido ella testigo y a la vez autora de muchos de los hechos que relatamos, estos adquieren extraordinaria importancia por su exactitud y minuciosidad.
Como su autora lo indica, el propósito principal de estas narraciones, es de que sea conocido el verdadero origen del a histórica Capilla.
La consagración de una vida moralizadora y un espíritu generoso dio origen al levantamiento del Santuario de La Carrodilla estimuló con su ejemplo y consiguió la cooperación del vecindario – Abnegación virtuosa.
Inspirada por un sentimiento de admiración y justicia para sus antecesores y fundadores de la –Capilla de “La Carrodilla” y de la importante localidad del mismo nombre, como así también para los continuadores de esta obra piadosa y a la vez progresista, la Señora Solanilla Vda. De Arenas, expone los antecedentes históricos en la siguiente forma:
A raíz de la revolución de nuestra independencia en 1810 Don Antonio Solanilla y su esposa, Doña Mercedes Estrella, españoles residentes en Buenos Aires, se trasladaron a la provincia de Mendoza con sus negros esclavos en mensajerías y carretas pertenecientes a los Sres. Rafael y Pedro Arenas.
Una vez en ésta, se ubicaron en el distrito de La Carrodilla , adquiriendo un gran extensión de tierra limitadas al Oeste por el Canal Zanjón, y al Este por la calle Córdoba del Tucumán, próxima a la Villa de Maipú, según rezan los títulos correspondientes.
Una parte de estos terrenos, es lo que hoy ocupa el distrito de La Carrodilla, que debe su nombre a la imagen de la Virgen, transportada desde Aragón, por el referido Señor Solanilla, en cuya advocación se construyo el primer Oratorio que debía servir de base a la actual Iglesia, cuyos solar fue donado por la misma Persona.
Fallecidos don Antonio Solanilla y doña Mercedes Estrella en 1818 y 1920, respectivamente, sus hijos, Manuel, Agustín, Carlos, Agustina, S.E. de Gómez, Pepa S.E. de Pleitel, Carmen S:E: de López Jacoba, S:E: de Corvalán y Margarita sS:E: de Gaviola, cumpliendo el mandato expreso de sus padres, continuaron la construcción de la mencionada Iglesia, previo el correspondiente permiso del Obispo Sarmiento, gestionado pro don Manuel Tomás Pleitel y D.Carlos Solanilla Estrella.
Según declaraciones del R.P. José Aymon, el mismo prelado autorizó también la construcción del histórico Calvario, próximo a dicho templo. Los hijos Carlos y Manuel Solanilla y Manuel Tomás Pleitel, hijo político de los fundadores, con la cooperación de la hermana Agustina Solanilla, que donó el terreno ocupado por el actual camarín de la Virgen y el materia necesario, dieron comienzo a la obra en la mencionada fecha. El terreno que ocupa el claustro fue donado por la Señora Maria del Carmen Solanilla de López, hija también de los fundadores, en tanto que don Ventura López costeó todos los materiales del mismo y D. Carmen E. Solanilla de López contribuyó a ampliar dicho claustro donando cuarenta varas de terreno.
El bisnieto don Ramón López Solanilla, sufragó los gastos de cierre y edificación, efectuados en el solar y, además, la construcción del altar y arreglo de la imagen de Cristo Crucificado que se venera en el templo.
Doña Dolores López Solanilla Vda. De Arenas, bisnieta de los fundadores y heredera directa que aún conserva la parte que le fuera adjudicada, siguiendo la tradición de sus antepasados, obsequió, a su vez, un lote de terreno para ampliar y dar mayor comodidad al templo.
El vecindario, por su parte ayudó en todo momento y de manera desinteresada y entusiasta en la realización de esta obra piadosa. Debe recordarse también al presbítero don Carlos López Solanilla, nieto de los fundadores, quien, en 1878 hizo construir la torre y el campanario.
La imagen de la Virgen de la Iglesia de La Carrodilla , es reproducción fiel de la aparecida en el siglo XIII, en las montañas de Estadilla, Aragón, (España) según la documentación que se conserva.
La familia Solanilla Estrella, mancomunados en el progreso Religioso.
Don Agustín Solanilla Estrella y su hijo Benigno, Jacoba Solanilla Estrella de Corvalán, Margarita Solanilla Estrella de Gaviola, Josefa Solanilla Estrella de Pleitel, Maria Estrella Solanilla de López, todos éstos formaron un bolsillo común que sirvió para vestir los alteres de la Capilla, obtener imágenes para la misma y adquirir ornamentos y vasos sagrados.
El terremoto de 1861 respetó el esfuerzo de los fieles y dio abrigo a las víctimas de la catástrofe.
En 1866 el Gobierno de la Provincia, expropió la casa de la familia que dejo el fundador , cruzándola de Norte a Sud con una calle que es precisamente la misma hormigonada que comunica con Luján. Esta propiedad, colindante con la Iglesia, la obtuvo por herencia la Señora Dolores López Solanilla vda. De Arenas, de su padre don Ventura López y su madre doña Maria Solanilla de López.
Es digno hacer notar, que parte edificada que no se expropió y que son los restos de la vivienda del fundador, así como también la Iglesia y Calvario, existen intactos, sin que el gran terremoto de 1861 pudiera ni aún agrietar los muros que son de adobón. La Virgen de La Carrocilla y la protección del Señor, permitieron que miles de fieles, víctimas de la catástrofe, se guarecieran bajo sus techos.
La magna obra, es continuada hasta los más remotos descendientes.
Con una memoria asombrosa, evoca sus recuerdos la Señora Dolores López Solanilla de Arenas, y hace mención especial de la virtuosa hija de don –Ramón López Solanilla, hermano de ésta. Se refiere a la Señorita María Angélica López Solanilla Paulsen, que vive en Buenos Aires. Ella también desde muy pequeñuela cantaba los oficios religiosos en la Capilla de La Carrocilla y tomaba parte activa en la muchas fiestas a beneficio de la Virgen. Con t al motivo dedica sentidas líneas como un estímulo a la virtuosa señorita.
El R.P. Francisco José Aymón consagró parte de su Santa vida a engrandecer esta obra religiosa.
La Señora Casimira Ponce de Ramírez, colindante con el fundador, imitando el ejemplo de éste y de sus hijos, donó a su vez el terreno para el Calvario. En esta obra tomó parte muy importante el R.P. Franciscano José Aymón , natural de Cataluña, santo varón, cuya vida ejemplar se recuerda con hondo respeto y admiración.
En el año 1857 este sacerdote se ausentó para Chile, radicándose en la ciudad de Copiapó, regreso después de los 20 años de ausencia, encargándose nuevamente de la capilla y del Calvario. Allí vivió como antes , sin ostentación y lleno de privaciones, no usaba cama, dormía en el suelo envuelto en su capota. No usaba calzado, unas plantillas en sus pies desnudos eran todo su abrigo. Vestía un abrigo de tosca balleta de construcción casera.
El Padre Aymón hizo otras ampliaciones. Pidió limosna a los pudientes y en los días domingos, después de la misa se iba con sus feligreses al Canal Zanjón, a juntar piedras que se utilizaban para los cimientos de la nueva obra.
Los hombres las transportaban en sus ponchos y las mujeres en sus alfombras, ocupándose los niños en limpiar las cañas.
En el año 1886, el Padre Aymón, se ausentó para Catamarca, donde falleció poco tiempo después. Antes de partir y con una visión clara de su destino dejo el –Calvario en poder de la Sra. C. Estrella Solanilla de López, con el título de síndica.
A la Sra. Irene Solanilla, le confió el cuidado de la Capillita, conocida con el nombre de “El Señor de la Salud”.
Exponentes de deseos cumplidos y almas satisfechas.
La Virgen de “La Carrodilla” que se venera en dicho templo, viste su hábito primitivo, que cuenta más de cien años, y es hoy la custodia del progreso espiritual y material en el importante distrito de su nombre.
Todas las donaciones hechas por la familia Solanilla Estrella, desde el principio para la Capilla de la Virgen de La Carrodilla, han tenido por objeto invariable dar cumplimiento a los piadosos propósitos de su fundador don Antonio Solanilla primero, y, de sus hijos y nietos finalmente al igual que un recogimiento de fe en Dios.
Son hechos del dominio histórico local y que constan en los documentos que posee la autora de esta relación, doña Dolores López Solanilla Vda. De Arenas y que ven la luz por primera vez.
Restos que descansan bajo el amparo de la vigilia constante de la “Virgen de La Carrodilla”
Bajo la custodia de la Virgen de “La Carrodilla” , fueron depositados los restos de benefactores que aún descansan bajo las baldosas y con alusivas lápidas que en su inscripción traducen toda la vida de virtudes y consagraciones llevadas por estas almas.
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